El proceso terapéutico en Terapia Gestalt

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Tengo tantas cosas para decir acerca de la Terapia Gestalt, que generalmente cuando alguien me pregunta me saturo ¡Y no sé qué decir! Así que voy a dedicarle mi tiempo y primer artículo a la definición del Proceso Terapéutico, que es la manera en la que se desarrolla la Terapia Gestáltica en la práctica clínica.

La terapia Gestalt es una rama de la terapia humanista que engloba conocimientos de diferentes corrientes filosóficas y psicológicas. Las terapias humanistas se caracterizan porque no están exclusivamente enfocadas a tratar patologías, sino que entre sus objetivos principales está el crecimiento personal y la resolución de situaciones de malestar psicológico. Es por ello que la concepción de quien asiste a terapia no es la de paciente como persona a al que hay que cuidar y sanar, sino de cliente a quien se acompaña en un proceso de desarrollo personal que prefiere hacer con compañía y apoyo.

El proceso terapéutico se desarrolla a través de la relación íntima que se crea entre terapeuta y cliente. El objetivo final es que quien asiste a terapia haga conscientes sus procesos de sentimiento y comportamiento para poder cambiar de su forma de estar en el mundo aquello que le perjudica. Esto podría resumirse en “… qué quiero aquí y ahora y qué camino quiero tomar para conseguirlo”.

Desde la terapia Gestalt se promueve la atención en el presente y el impacto que tienen situaciones pasadas y futuras en el aquí y ahora que se está viviendo. Todo lo que ocurrió en el pasado y todo lo que tenemos en la cabeza que ocurrirá o puede ocurrir en el futuro afectan nuestra manera de estar en el momento presente y las decisiones que tomamos. Por ello gran parte del proceso terapéutico consiste en desarrollar la creatividad, para poder actuar de una forma más libre e incrementar la capacidad de adaptación a las nuevas situaciones.

Otro de los objetivos de la terapia, es recuperar la sensibilidad interna, y la conciencia de las propias emociones y necesidades de las que, en muchas ocasiones, el transcurso natural de la vida va alejando a la persona, y que son vitales para su bienestar. Para ello, se indaga en la intencionalidad de las acciones, para recuperar la responsabilidad de lo que se siente y se hace en consecuencia, procesos que podemos tener automatizados y que es necesario hacer conscientes.

El proceso terapéutico en grupo tiene como acompañante a una persona de la profesión que apoya al grupo recogiendo las situaciones que requieran de intervención y apoyo profesional, y acompañando interacciones entre participantes que puedan resultar complejas o poco saludables. También puede proponer ejercicios, experimentos, talleres o dinámicas introspectivas o de interacción que puedan acompañar el proceso grupal. El acompañamiento es particularmente importante como facilitación inicial para la cohesión y el acercamiento intergrupal, que es clave para generar un ambiente en el cual las personas se sientan libres de exteriorizar su estar emocional y los asuntos personales que quieran exteriorizar.

Este acompañamiento entre iguales es un componente que enriquece y favorece el proceso terapéutico en la terapia de grupo son las aportaciones, el apoyo y las interacciones entre las personas integrantes. El proceso individual de cada participante puede convertirse en una reconstrucción propia acompañada y favorecida por las experiencias, sabidurías y procesos de las demás personas, siendo las interacciones y los vínculos que se generan en el grupo la piedra angular de los desarrollos individuales.

¿Conocías la Terapia Gestalt? ¿Qué opinas de ella como método de trabajo psicológico? Puedes participar en el artículo dejando tu opinión, experiencia e impresiones al respecto para enriquecerlo.

16 respuesta a “El proceso terapéutico en Terapia Gestalt”

  1. Hola Aurora. He leído con atención tu entrada, pues tengo amigos psicólogos, (varios además, ja ja) y te digo que es una profesión muy importante, con una responsabilidad enorme, pues aunque sea el cliente quien tiene que tomar determinadas decisiones, es cierto que el profesional le ayuda mucho.
    En este tipo de terapia que tú comentas, creo que aun es mejor, me explico, ayudas en un momento determinado, acompañas en un proceso que no necesariamente tiene que ser un trauma, por así decirlo. Es un «amigo», un «acompañante» más que un terapéuta, por así decirlo.
    Y en cuanto a lo de los grupos, bueno, tengo una amiga que ha sufrido un trauma gravísimo, te diría que de los peores que hay, y está en terapia de grupo. Te puedo decir que le ha cambiado la vida. Por supuesto acompañado de su trabajo personal, pero… la diferencia es enorme, el grupo es un apoyo impresionante.
    Muchos besos 🙂

    1. Hola, Margarita,
      Me alegra mucho que te haya gustado esta forma de trabajo. Quiero recalcar que la función de la persona que ejerce la terapia no es tan parecida a la de un amigo, sí que hay roles y puntos de diferenciación importantes para que sea efectiva, pero es cierto que, de las que yo conozco, es la más cercana 🙂
      Y me alegra mucho que a tu amiga le vaya tan bien la terapia de grupo. Nos gusta pensar en la terapia de grupo como un laboratorio en el que se pueden exteriorizar cosas y poner otras en práctica cuando se siente que el mundo exterior todavía no es un lugar seguro, y mediante la práctica en el grupo mejorar la seguridad para poder irlas poniendo en práctica en el exterior 🙂
      Besos para ti también, que tengas un buen día!!

  2. La confianza en el proceso y en la persona que se dedica a la psicoterapia son vitales, ahora también depende de los gustos, hay personas a las que no les gusta tener una relación cercana con su terapeuta porque en la distancia de una relación con límites muy pautados se sienten más cómodas. Ahora, es muy enriquecedor para el proceso.

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